Una mujer recibe una indemnización de 14 millones de dólares tras comer un helado que contenía clavos: “Pensé que eran nueces”


Una mujer y su hijo fueron a una heladería en Palm Bay, Florida, Estados Unidos, y pidieron sus sabores de helado favoritos. Brandy Buckley eligió un cono de crema de mantequilla con nueces pecán, disfrutó de varios bocados, y de repente, cuando estaba esperando para cruzar en un semáforo miró con detenimiento su cucurucho y vio lo que parecía ser un clavo.
Al hurgar mientras la crema se derretía, vio que estaba en lo cierto: era un clavo. Le sacó una foto que mucho después sería considerada evidencia visual en el juicio, le dijo a su hijo que no comiera el suyo.
Afortunadamente el helado del niño no era del mismo gusto, no tenía nada extraño a la vista y no sufrió ningún daño en su salud. Ella, en cambio, había tragado varios pedazos “crocantes” antes de darse cuenta de la pieza metálica y creyó que eran los frutos secos caramelizados.
“Cuando tragué sentí que algo se me quedó atascado en la garganta por un momento, pero nunca pensé que fuera un clavo; creí que eran las nueces, que me atragantado con una nuez pecán”, indicó la mujer en diálogo con el noticiero local Wesh2.
Por precaución y el dolor que persistía, acudió a un hospital para hacerse una radiografía, donde los resultados de las imágenes confirmaron que se había tragado un clavo.
Esa misma noche los médicos le realizaron una endoscopia y le encontraron “dos fragmentos de metal” incrustados en sus intestinos.
Tuvo que someterse a una cirugía intestinal de urgencia para extraer el cuerpo extraño. Sin embargo, desarrolló un coágulo de sangre que requirió una ablación, un procedimiento médico que implica la eliminación, destrucción o extirpación de tejidos corporales con fines terapéuticos, según define el portal especializado MedlinePlus.
“La ablación la dejó incapacitada para tener más hijos, que era uno de sus mayores sueños y objetivos junto a su esposo Patrik, desde que sufrieron la pérdida de una hija en 2011“, informó en un comunicado de prensa el miércoles 25 de marzo el bufete que representa a la mujer, Alpizar Law.
El incidente ocurrió en 2018 y al año siguiente sus abogados presentaron una demanda por negligencia contra Bruster’s Ice Cream y su empresa matriz, Malabar Creameries.
Bruster negó las acusaciones en una respuesta presentada en 2020, pero tras un largo proceso judicial, el jurado consideró que Buckley debe percibir un total de 14.147.525,39 dólares en concepto de daños y perjuicios, luego de que el consumo de sustancias extrañas le provocara complicaciones que le causaron infertilidad permanente.
“Nos complace que un jurado haya escuchado las pruebas del caso y emitido un veredicto justo y razonable, considerando los daños únicos y sumamente personales que este incidente le causó”, expresó el abogado Scott Alpizar, en diálogo con la revista People el martes 31 de marzo.
“Los errores ocurren, incluso por parte de las marcas nacionales más prestigiosas, pero hicimos esto público para que algo así no vuelva a suceder”, indicó Alpizar.
“Este caso subraya la importancia crucial de la seguridad alimentaria y la responsabilidad que tienen tanto los operadores locales como las marcas nacionales de proteger a los consumidores”, agregó.
“Este veredicto refleja la gravedad del daño que sufrió nuestro cliente y garantiza la rendición de cuentas en todos los niveles”, enfatizó John Alpizar, quien asiste a Alpizar como abogado de Buckley, en otro comunicado.
Todavía la cadena de heladerías puede apelar el veredicto judicial en esta instancia, por lo que el cobro del dinero no será inmediato. La mujer dijo ante las cámaras de Wesh2 que en caso de percibir esa fortuna, aún no sabe qué destino le dará.
“Fue un proceso legal largo, que requirió mucho tiempo y una larga lista de gastos médicos, pero aún más importante, mi sueño de formar una familia más grande ya fue arrebatado, así que no puedo tener todo lo que hubiera deseado”, expresó Buckley, con los sentimientos encontrados a flor de piel.
Fuente: www.clarin.com



